Sitio de la Memoria
Centro Cultural Gabriela Mistral

Centro Cultural Gabriela Mistral
Información General del Sitio
Ruta de la Memoria de la Región Metropolitana
Hito Nº 9
- Región:
Metropolitana
- Provincia:
Provincia de Santiago
- Comuna:
Santiago
Descripción General
El edificio del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) ha sido representativo de diversos procesos históricos. Inaugurado en abril de 1972 y ubicado en un lugar estratégico y central de la ciudad, simbolizó los ideales de integración social de la Unidad Popular, tanto en su diseño arquitectónico como en su proceso constructivo. Tras el golpe de Estado, fue rebautizado como Diego Portales y pasó a ser sede de la Junta Militar. A comienzos del 2006, un incendio destruyó parte del edificio, lo que impulsó un proyecto estatal que permitió inaugurarlo nuevamente como Centro Cultural Gabriela Mistral el 2010.
La historia del edificio del GAM comienza en 1971 con la construcción de la sede de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo, más conocida como UNCTAD III. La obra estuvo a cargo de la Corporación de Mejoramiento Urbano (CORMU), un organismo estatal que contaba con destacados arquitectos que lograron instalar el diseño urbano como un tema relevante en el país. El inmueble se convirtió en un ícono de arquitectura moderna, ya que permitía una circulación constante de las personas, fomentando la apropiación ciudadana del espacio.
El edificio se logró terminar en un tiempo récord de 275 días. Para ello, se contrató a miles de trabajadores, quienes demostrando un compromiso con el país y con el proyecto de la Unidad Popular, junto con arquitectos, artistas y estudiantes, lograron finalizar los trabajos a tiempo. El edificio fue inaugurado el 3 de abril de 1972.
Los espacios interiores y exteriores del edificio fueron intervenidos con obras de arte especialmente diseñadas para estos. Los artistas que participaron recibieron, durante tres meses, un sueldo equivalente al de un obrero calificado. Al finalizar la conferencia, el edificio pasó a ser el Centro Cultural Metropolitano Gabriela Mistral –administrado por el Ministerio de Educación–, pieza clave de las 40 medidas del programa de gobierno de Salvador Allende: la creación de un espacio para promover la cultura y el arte popular.
El Centro alcanzó a funcionar un poco más de un año. Tras el Golpe y debido a la destrucción que sufrió el Palacio de La Moneda, el edificio pasó a ser la sede central de la Junta Militar. Mediante un Decreto Ley se designó al complejo urbanístico con el nombre de Diego Portales y se destinó al funcionamiento de la Junta Militar y de los ministerios y servicios públicos que esta determinase. El edificio perdió su carácter público y su integración a la ciudad mediante la instalación de estructuras de rejas y seguridad. Asimismo, la gran mayoría de las 38 obras de arte diseñadas para el espacio, que fueron parte del proyecto curatorial de Arte Integrado a la Arquitectura, liderado por Eduardo Bonati, fueron cubiertas, destruidas o robadas por el aparato dictatorial. Años después del regreso de la democracia, 18 piezas fueron recuperadas y son expuestas actualmente, 6 son administradas en otros espacios y 14 siguen desaparecidas hasta hoy.
A partir de 1990, una parte del edificio albergó al Ministerio de Defensa, mientras que otra se destinó a ser sede de encuentros y congresos. En 2006, un incendio dañó una sección del inmueble, lo que impulsó un proyecto estatal para devolverle su sentido original, hasta ese momento poco conocido por las nuevas generaciones. Como parte de un Proyecto Bicentenario, en septiembre de 2010 se inauguró el GAM, para hacerse cargo de su historia y restablecer la conexión con el territorio y sus habitantes.
El edificio del GAM exhibe una colección patrimonial compuesta por 18 obras de artistas, artesanas y artesanos –originales, replicadas y recuperadas– que fueron parte del edificio en su apertura en 1972, constituida por murales, pinturas, esculturas, lámparas, bebederos de agua, jardineras y bancas, además de una puerta, un tapiz y un bordado. Asimismo, la obra compuesta por 40 tiradores de puerta que representaban un puño alzado y que fueron invertidos durante la dictadura para ocultar ese símbolo, hoy están puestos en su posición original.
Hoy el GAM es un espacio reconocido y un lugar abierto de encuentro ciudadano para todas las generaciones, quienes de forma espontánea se han ido apropiando colectivamente del lugar por su apertura y accesibilidad. Ofrece una programación accesible, variada e inclusiva, que impulsa la música, las artes escénicas, las artes visuales y los cruces entre estas, con
precencia en Latinoamerica y Europa. Gran parte de su programación es resultado de una convocatoria abierta. Produce creaciones en conjunto con colectivos, artistas e instituciones, exhibe propuestas internacionales y es sede de festivales, ciclos y ferias culturales. Además, cuenta con una biblioteca de uso público, siendo un espacio donde se desarrollan actividades no solo artísticas sino también ligadas a la educación, inclusión y descentralización.